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Seguridad

El monóxido de carbono mata. Se previene.

No tiene olor, color ni sabor. Conocé cómo prevenir una intoxicación y cómo actuar.

¿Qué es y por qué es peligroso?

El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico que se produce cuando los artefactos a gas, a leña o a carbón no queman bien el combustible. No se ve ni se huele, por eso es tan peligroso: puede intoxicar a una persona sin que lo note.

Síntomas de intoxicación

  • Dolor de cabeza, mareos y somnolencia.
  • Náuseas, vómitos y debilidad.
  • Confusión, dificultad para respirar o pérdida del conocimiento en casos graves.
Si varias personas se sienten mal a la vez. Salí de inmediato al aire libre con quienes estén con vos, llamá a emergencias médicas (911) y avisá a Transgas. No vuelvas a entrar hasta que un profesional revise la instalación.

Cómo prevenirlo

  • Ventilá siempre. Mantené rejillas de ventilación abiertas y no las tapes.
  • Revisá tus artefactos con un gasista matriculado, especialmente antes del invierno.
  • Mirá la llama. Debe ser azul y estable. Una llama amarilla o anaranjada indica mala combustión.
  • No uses hornallas ni el horno para calefaccionar ni braseros dentro de ambientes cerrados.
  • Evitá los calefones y estufas sin salida al exterior en baños y dormitorios.
  • Chimeneas y conductos limpios y sin obstrucciones.

Si sospechás que hay monóxido

  1. Salí al aire libre
    Abrí puertas y ventanas al salir, si es posible.
  2. Pedí ayuda médica
    Aunque los síntomas parezcan leves, hacete atender.
  3. Llamá a Transgas
    Desde afuera, al número de emergencias. No vuelvas a usar el artefacto hasta que lo revise un profesional.